31 enero, 2020

Generación de oro

Cada día me sorprende más el talento de nuestra juventud. Me doy cuenta que sólo necesitan de un pequeño “empujón” para abrir las alas y soltarse. Lo que más me maravilla, es su fuerte arraigo a Michoacán, a sus raíces.

En Morelia, muy cerquita de la zona urbana, hay una comunidad que siempre me ha gustado: Santiago Undameo, una tenencia de gran colorido, con el lago de Umécuaro y grandes recursos naturales, que hoy sus jóvenes quieren cuidar.

Ahí están 50 jóvenes que son todo talento, creatividad y orgullo de Michoacán. Estudian en el 5º. Semestre del Centro de Educación Media Superior a Distancia del CECyTEM, y son los creadores de unas miniestufas y hornos solares, elaborados con cartón, aluminio y barro.

Ya hicieron 10 estufas y hornos; empezaron a usarlos en su escuela, pero salieron tan buenos, que varios ya los llevaron a sus casas, donde cocinan verduras y huevos.

Las grandes genialidades así comienzan, con pequeños actos, por eso estoy seguro que en ellas y ellos tenemos a los grandes mexicanos del futuro, que aportarán al desarrollo del país y no sólo de Michoacán.

¿Qué tal, a poco no se les antoja una papa cocida con limón, chilito y sal?

¡Abuelita, mi café!